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Sin complejos: Atlético de Madrid se corona campeón de Europa League

En la final que consagra a ‘la otra cara de Europa’, los colchoneros se impusieron en el marcador final 3-0 a los leones franceses y así consiguieron levantar su tercer título de la competición.

No hubo sopresas en un encuentro que de entrada parecía confrontar a dos fuerzas desmedidas y en donde el Atlético de Madrid partía como amplio favorito. Se dice que la suerte es méramente el cruce de la oportunidad con la preparación y el día de hoy los dirigidos por Diego ‘el Cholo’ Simeone por fin encontraron la llave al salón de los trofeos del viejo continente, misma que se había extraviado por lo menos en las últimas dos ocasiones que se plantaron en una disputa internacional ante su acérrimo rival, el Real Madrid.

Por su parte, el Olympique de Marsella, quien venía de avanzar en una polémica semifinal ante el Salzburgo por un marcador global de 3-2, se plantaba en la cancha del Stade de Lyon con la vista puesta en una proesa doble; ser el primer equipo en la historia de Francia en ganar un título continental en su país y cosechar el mismo en la casa de su más grande enemigo deportivo, el Olympique de Lyon.

Cuando se tienta a la diosa fortuna…

Las cábalas no se pueden aislar del deporte y uno de los máximos mandamientos de las finales es no tocar los trofeos sin antes ganarlos en el terreno de juego. Dimitri Payet rompió el acuerdo. Cuando la ceremonia de inicio se realizaba, el atacante francés estiró la mano izquierda y le ‘coqueteó’ a la bella copa. La factura llegaría 90 minutos después para el Olympique, para él, bastaría media hora de juego.

Corrían los primeros minutos de partido y las sensaciones determinaban una amplia disputa del balón en un choque más físico que mental. Apenas pasados los 20 minutos de juego, el cuadro que fungía como local administrativo, Marsella, tocaba con comodidad el balón en sus primeros 30 metros de terreno. Lentamente, el Atlético de Madrid presionaba hasta que obligó al arquero, Steve Mandanda, a despejar a medio campo, donde un mal control de su compañero André Anguissa le dió la oportunidad a Gabi de robar el esférico y cederlo para Antoine Griezmann, quien con el marco a expensas definió al poste derecho del guardameta para poner el marcador 1-0 a favor de los rojiblancos.

 

La poca esperanza de los franceses se apagaría prácticamente por completo cuando al minuto 30 su mejor jugador, Dimitri Payet, abandonara la cancha del Stade de Lyon por una molestia en el muslo derecho. En su remplazo, la esperanza de toda la afición celeste se colgaría de la espalda de un jóven de 20 años; Maxim López, quien poco pudo aportar para evitar la debacle. Lo mejor para los leones fue el ir al descanso con sólo un gol en contra.

De prácticamente nada sirvió la charla intermedia que tuvo Rudi García con los suyos en el medio tiempo. De inmediato cuando la esférica comenzó a rodar cayó un nuevo balde de agua fría por parte de los del Manzanares. Cuatro minutos le bastaron de nuevo al ‘7’ colchonero para marcar el segundo a su cuenta personal y a la del equipo. Un saque lateral en contra sería recuperado en medio campo por Gabi, quien tejería el ataque con Koke, mismo que le cedería la gloria al hombre que se sentía como en casa, Antoine Griezmann, para eludir al arquero con un bombeo sutíl y, así, hacer estallar el graderío visitante.

Ya con el partido casi sentenciado, Rudi García mandaría a su última arma al campo, el griego Konstantinos Mitroglu, quien ingresó al minuto 74 por un inoperante Germain. El hélenico tendría la oportunidad de recortar el marcador al 80 de juego cuando conectara un centro con la cabeza y estrellara su remate al poste derecho de la portería defendida por Jan Oblak, quien probablemente tuvo en ése su único lance en el encuentro.

Momento legendario 

A pocos minutos del final y con el trofeo ya labrándose con el nombre del Atlético de Madrid, faltaban dos momentos importantes en la disputa; el primero de ellos se trató de un contraataque de los madrileños en el que, por el sector de la izquierda, Diego Costa pausó el esférico, lo cedió para Koke y éste atravesó con un servicio raso el área marsellesa para que Gabi, el capitán visitante, controlara de pierna derecha y con el mismo botín mandase guardar el tercer y último gol del encuentro.

En un equipo tan místico como el dirigido por Simeone no podía faltar el instante emotivo. Fernando “El niño” Torres, quien quizá es la máxima figura en la historia del club, ingresó al campo al minuto 90, reconocimiento a su carrera, pues nunca había ganado un título de élite con la escuadra de sus amores. Llegaría el pitazo final y el ‘9’ levantaría la copa, misma que pasa a ser la tercera en la historia de la institucion, pues antes la habían conquistado en las temporadas 2010 y 2012.

Atlético de Madrid se corona campeón de la UEL
Foto: Especial

 

Redacción Deportes

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