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Corazón Auriazul: El regreso de Guillermo Vázquez

En este espacio se ha tocado muchas veces el tema de David Patiño y la metamorfosis que ha generado en el Club Universidad, sin embargo, hoy les compartiré un tema que sólo las personas cercanas a mí conocen: Mi favoritismo y predilección hacia Guillermo Vázquez.

El entrenador que visitará el Estadio Olímpico Universitario la noche del miércoles 14 de febrero es, para mí, el mejor entrenador que ha dirigido a mis amados Pumas. Sé que han pasado muchos estrategas por el banquillo felino,  entre ellos, los intocables Hugo Sánchez y Ricardo ‘Tuca’ Ferretti, no obstante, Memo Vázquez me ganó desde el primer momento.

Regresemos en el tiempo hasta el lejano Clausura 2006. El club Universidad atravesaba una de sus crisis que, lamentablemente, se han hecho comunes en los últimos tiempos. En dicho torneo se cumplieron tres certámenes sin acceso a la liguilla, además de contabilizar la PEOR actuación de un equipo mexicano en Copa Libertadores.

Guillermo Vázquez Herrera entró al quite tras el cese de Miguel España. Memo debutó con un triunfo frente a Jaguares y, una semana después, le regaló a una afición golpeada por los resultados de aquel entonces, una victoria a domicilio frente al odiado rival: el Club América. Los tantos de ‘Parejita’ López, Marioni y Castro permitieron que  disfrutara uno de los primeros triunfos que recuerdo ante el conjunto de Coapa, además de ganar mis primeros 50 pesos producto de una apuesta.

Desde ese momento, Vázquez Jr. puso la primera piedra del proyecto que rescataría a unos Pumas y que años más tarde él comandaría. Tras cuatro años como auxiliar, Guillermo Vázquez tomó al riendas como DT estelar del equipo. Y es aquí donde la magia comenzó:

Un torneo de adaptación fue el preludio de uno de los mejores Pumas que he visto jugar. 11 partidos invictos, segundo lugar general y un fútbol vistoso fueron las claves para que Memo otorgara el séptimo título al Club Universidad.

Vázquez regresa a casa
Vázquez, el entrenador que le dio la séptima estrella a Pumas (Foto: Especial)

Un año más tarde, la primera separación se dio. Vázquez Herrera abandonó la disciplina auriazul ante la negativa de la directiva a traer refuerzos. Pumas (y yo) sufrimos pues, a pesar de que llegamos a jugar liguilla, no encontramos a otro ‘Memo’.

Cuando todo parecía apuntar a técnicos ajenos al club, el hijo pródigo regresó. Siempre he creído que las segundas partes no son buenas, pero Memo me calló la boca. Otro torneo de adaptación y llegaría otro Pumas excelso. Líder general, mejor ofensiva, mejor defensiva y mejor local dieron al Club Universidad un pasional subcampeonato ante Tigres.

La inercia y el destino pondría a la Copa Libertadores, de nueva cuenta, en el camino de Memo y sus dirigidos. La oportunidad estaba ahí y Vázquez la tomó. Borró de tajó la mala impresión de Pumas en el cono sur y escribió su nombre en la historia del equipo al firmar la mejor participación de Pumas en dicho certamen. Tras ésto, Memo, Pumas y yo nos separamos.

Una de las imágenes que más me ha dolido en los últimos años (Foto: Especial)

Guillermo Vázquez hizo jugar bien a Pumas, no sólo en una ocasión, sino en dos; nos dio la mejor participación en Copa Libertadores además de un título y un subcampeonato. Aún así, hay mucha gente que le sigue recriminando su bajo perfil, su estilo ‘ratonero’ y la eliminación ante Independiente del Valle. A ellos les digo que gritar y hacer aspavientos desde la banca no es sinónimo de resultados, les digo que su estilo nos dio un liderato general que no se obtenía desde 1991 y les agrego que Memo no cobró los penales ni ante Tigres, ni ante los ecuatorianos.

Lamentablemente, el ciclo con Vázquez Herrera volvió a cerrarse. La relación terminó en todo lo alto y, a pesar de los rumores, se ve difícil una tercera etapa. Sólo queda recordar los buenos momentos que nos dejó, las ilusiones que se hicieron realidad y los sueños que quedaron en el tintero.

Ahora, tenemos en David Patiño otro ‘amor’. Una relación que nos ha recordado quiénes somos y que con la cuál, de a poco, hemos escrito otra historia. Este 14 de febrero, el pasado y el presente se reencontrarán. Cada uno con un presente distinto, con una meta diferente pero con recuerdos que nos unirán por siempre.

 

 

Gael González | @6aelo

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