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Barragán no encuentra la portería.
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Pasión Rojiblanca: Lo injusto de la justicia

Martín Barragán se perfila para tirar la pena máxima. Necaxa está a un disparo de su segundo triunfo en el torneo; lo va a hacer desde los 11 pasos, zona que desconocía desde hace más de un torneo.

Algo pasó, el triunfo se esfumó, Barragán fue incapaz de vencer a Luis García y Necaxa dejó ir dos puntos, se queda frustrado en su propia casa, donde no consigue ganar desde hace varios meses.

El odio colectivo es hacia Barragán; el señalado y nuevo enemigo del necaxismo se llama Martín, no el mismo Necaxa.

¿Hay alguna razón para justificar el disparo de Poteyo? No. Aunque siempre existe la posibilidad de una atajada del portero o un mal disparo, un penalti le da la ventaja al delantero en más de un 90 por ciento. Meterme en la mente del jugador de Rayos sería muy complicado; puede que le importe y trabaje en ello, puede que no, lo cierto es que a lo largo de su carrera, el nivel de este jugador no ha estado en lo más alto y que esté tipo de errores han perseguido al mexicano siempre, desde el más malo hasta el mejor (Puedo recordarles el mundial de México 86 contra Paraguay).

Es lógico, Martín Barragán convirtió un empate injusto, pero que ya estaba registrado en nuestra mente, en una derrota, aunque quedé sumado el punto. Sin embargo, dentro de todo este ambiente de nula justicia, existió breve lapso de ésta, debido a que no existió penal alguno en la jugada y fallarlo era lo más meritorio cuando el fair play es quien habla.

El resultado fue injusto porque el futbol que Necaxa desplegó fue mejor que el del rival. El partido lo tuvo que ganar el equipo de Ignacio Ambriz, pero no, porque de nueva cuenta nos avisa que hay limitaciones muy grandes en el plantel. Los Rayos no ganaron no por no merecerlo, sino por falta de talento, tanto en los 90 minutos, como en el penal mal marcado y peor ejecutado.

Pero ganar por la mínima también hubiera sido injusto y el tema tampoco hubieran sigo los tres puntos, sino el error arbitral. En este caso Barragán no hubiera sido el villano sino el silbante, pero tampoco el héroe, simplemente hubiera sido el tipo que anotó el penal.

Al final, el empate termina siendo lo justo, porque Necaxa juega y no concreta y Toluca hizo méritos para salir vivo; el error arbitral sólo sirvió para personificar a un falso héroe, o villano, depende del color de la camiseta sí es para bien o para mal.

Alejandro Rodríguez | @AlexDeRayos

Alejandro Rodríguez | @AlexDeRayos

Egresado de la Carrera de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, UNAM. Frustrado escritor amante del arte, en particular música, fotografía y la literatura. Apasionado de los deportes y enamorado de Holanda, Raiders y el Necaxa.