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Ceremonia previa del partido de la muerte
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Kiev: La ciudad donde los sueños murieron y hoy renacen

La UEFA Champions League llega a su fin con una batalla entre estrellas que coronará al nuevo rey de Europa. Real Madrid y Liverpool chocarán en el césped del Estadio Olímpico de Kiev, lugar donde sólo uno colgará los botines con el trofeo en manos. Sin embargo, la capital ucraniana no siempre ha sido la cima del deporte en el viejo continente, también aqueja el entierro de esperanzas, de ilusiones y de encuentros en donde los ganadores en la cancha perdieron la vida por superar al rival.

El partido que ahogó el grito de gol

Corría el año 1942 y el confrontamiento bélico de la Segunda Guerra Mundial había llegado a Ucrania. El ocupamiento del ejército nazi en la ciudad de Kiev modificó las condiciones de vida y el desarrollo laboral de los habitantes. Los integrantes del equipo Dynamo Kiev no eran la excepción; abandonaron los tachones por los mandiles y la pelota por la harina. Ahora se desempeñaban como panaderos en la Estatal número 3.

Para la llegada del verano de aquél año, el futbol se pudo reinsertar en la sociedad. Los desterrados jugadores del equipo fundado por el ejército rojo y la polícia soviética, habían decidido participar en una nueva liga local integrando consigo a antiguos rivales del club Lokomotiv Kiev. El emergente conjunto se llamaría FC Start y se conformaría por Mykola Trusevych, Mikhail Svyridovskiy, Nikolai Korotkykh, Alexei Klimenko, Fedir Tyutchev, Mikhail Putistin, Ivan Kuzmenko y Makar Goncharenko,Vladimir Balakin, Vasil Sukharev y Mikhail Mielnizhuk.

Conformación del FC Start
El FC Start previo a un enfrentamiento | Foto: Especial

Desde el arranque de su participación en la liga local, el FC Start destacó por vapulear a sus rivales con las características de ser un equipo carente de recursos, de equipamiento y con una notable alimentación precaria. Después de los primeros 7 partidos, todos ellos ganados, el equipo de ideología socialista acumulaba 45 goles a favor por tan sólo 7 en contra.

Los resultados alentaban la esperanza y el deseo de los reprimidos sociales por culminar con la guerra y con los abusos alemanes. En el último encuentro de los mencionados, se trataba de un conjunto alemán como víctima del poderío ucraniano: FC Start 5-1 Flakelf. El equipo ‘teutón’ había sido herido en el orgullo; ganar en el deporte era un eje crucial de la ideosincracia germana. La escuadra tudesca pidió la revancha, misma que fue concebida el 9 de agosto.

FC Start vs Flakelf
Propaganda del Partido de la muerte | Foto: Especial

El Estadio Zenit sería el escenario de combate entre unos precarios pero aguerridos jugadores del Start y el Flakelf, quienes sumaban algunos refuerzos físicamente superiores, para ser exactos, se trataba de pilotos aviadores envueltos en pantaloncillos cortos. Por si fuera poco jugar con los 11 del mismo uniforme, el árbitro se sumaría a las especulaciones del apoyo nazi a sus ‘paisanos’, un miembro de la SS se encargaba de llevar a buen puerto las acciones.

Minutos antes del arranque del partido, el colegiado se acercó a los ucranianos para pedirles conformar el saludo nazi, sin embargo, los nativos de Kiev discreparon en la decisión, por tanto, gritaron “¡Viva el deporte! una vez inmiscuidos en el terreno de juego.

Flakelf vs FC Start
Ceremonia previa al ‘Partido de la muerte’ | Foto: Especial

Como era de esperarse, el árbitro del encuentro se concentraría en permitir el juego rudo por parte de los alemanes. Las diferencias físicas y de condición parecían ser notorias, pero en el futbol no lo son todo. A pesar de jugar con la cancha ‘inclinada’ en contra, el FC Start llevó la ventaja al descanso por 3-1.

Durante el entretiempo, una personalidad del arbitraje se introdujo al vestidor del Start y les advirtió las consecuencias de consumar la victoria; una vez más, los rebeldes decidieron velar por su causa y terminaron lo que estaba a medias. El marcador final se leía 5-3, una nueva derrota para el Flakelf.

La leyenda de aquel partido es conocida como ‘El partido de la muerte’, pues se cree que después del encuentro los jugadores del Start aparecieron en el paredón de fusilamiento y los alemanes, sin perdón por ganar, acabaron con sus vidas. También se dice que aquél equipo fue llevado al campo de concentración de Syrets y el ejército nazi esperó al invierno, donde en condiciones inhumanas cada jugador perdió la vida.

“La gran jugada del “partido de la muerte” no fue un gol. Alexei Klimenko sorteó a la defensa del Flakelf y llegó a la línea de cal. En vez de empujar el balón a las redes, lo pateó al centro del campo.

Los nazis no soportaron ese gol fallado adrede. Acaso por ello, el más joven del equipo fue uno de los tres que murió en Siretz, con un tiro tras la oreja. Klimenko hizo la jugada más valiente en la historia del fútbol. Solo ante la portería, demostró a sus verdugos que no era como ellos: les perdonó”. 

-Juan Villoro. 

Redacción Deportes

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