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A doble raya: La otra coronación de Rayadas

La primera Final Regia demostró el error de aquellos que no confiaban en el potencial del futbol femenil en México. Tigres derrotó a las Rayadas en penales, en realidad se perdió desde el partido de ida con un mal arbitraje.

A DOBLE RAYA

No siempre gana el mejor. Esa es la realidad de muchos deportes, específicamente del futbol. Ser el equipo con más puntos en la temporada ya no es (o quizás nunca lo fue) una garantía al momento de llegar a la definición por el título. La realidad es que las Rayadas cayeron en el partido más importante de la temporada y, pese a la derrota, conquistaron el corazón de la afición albiazul en una noche donde el ganador fue el futbol femenil. Bienvenidos al espacio más rayado que un cuaderno… A doble raya.

Las mejores del semestre

Decir que Monterrey fue el mejor equipo de la Liga Femenil no es exagerado y tampoco se dice al margen de los colores. Las Rayadas fueron superlíderes del Clausura 2018 y del Grupo 2 con 34 puntos; el equipo más disciplinado con sólo ocho amonestaciones; el mejor visitante con 18 unidades y la segunda mejor ofensiva con 45 goles (la mejor si América no hubiera goleado 1-12 a Morelia).

El equipo de Héctor Becerra fue el segundo mejor local con 16 puntos; la tercera mejor defensa con 13 anotaciones recibidas; las más ganadoras con 11 victorias y que además contaron con Desirée Monsiváis, subcampeona de goleo con 10 dianas. Llegó a la Final con sólo dos derrotas en el certamen: una de local y una como visitante y en Liguilla liquidó al Toluca 4-1. Todo cambió en la Final.

El arbitraje en la ida condicionó mucho el partido de vuelta

Culpar al arbitraje no cambia el resultado de la Final. Las propias jugadoras rayadas así lo manifestaron tras caer en la vuelta, pero las pruebas están de manifiesto. La escuadra albiazul fue perjudicada gravemente en la ida con dos errores (horrores más bien) que fueron directo al marcador. En primer lugar, ¿cómo es posible que un árbitro que sólo estuvo en un partido (cuarto árbitro) durante todo el Clausura 2018 fuera designado como juez central en la ida?

Los errores arbitrales de Mario Terrazas influyeron directamente en el marcador de la Final Regia Femenil. (Foto: Especial)

Quien escribe estas líneas considera que no existía fuera de lugar en el gol de Belén Cruz, dado que Rebeca Bernal intentó despejar el balón y al contactarlo anuló la posibilidad de que se aplicara la regla 11. Lo imperdonable llegó al final del encuentro. Mario Terrazas Chávez sancionó una mano inexistente de Vanessa López y marcó tiro libre, un señalamiento que terminó en el fondo de la red con el autogol de López.

Pánico escénico

Increíble, simplemente increíble, mandar a un árbitro con tan pocas credenciales a una final. Sus errores y los de su tripleta se vieron reflejados en el marcador. Para el partido de vuelta, la afición se volcó en busca de un boleto. Filas que comenzaron desde la madrugada para conseguir una entrada a la Final definitiva. El 2-2 de la ida esperanzó a la afición que, ligeramente superó en número a la hinchada felina que estuvo en el BBVA.

No hay elementos para asegurarlo, pero el estadio le jugó en contra a las Rayadas. Evidentemente nadie esperaba que 51 mil 211 aficionados rompieran un récord de asistencia en la Final Regia de vuelta. Esa marabunta provocó un efecto contrario en las albiazules, quienes reflejaron mucho nerviosismo y pánico escénico en el ‘Gigante de Acero’. Para colmo, Tigres pegó primero con una jugada al contragolpe y un golazo de Lizbeth Ovalle.

Lo emotivo

Tigres manejó los tiempos y el desarrollo de juego en la vuelta. Eso es inobjetable, pero Monterrey reaccionó en el segundo tiempo con base a chispazos individuales y embestidas a base de riñones. Rebeca Bernal consiguió el empate tras un penalti torpe de la arquera felina sobre Desirée Monsiváis. Bernal, capitana del equipo, regaló una bella estampa al celebrar el gol con su padre.

Monterrey perdió a Desirée Monsiváis por lesión y su ataque quedó sin fuerza. Katty Martínez volvió a silenciar el estadio pero a un par de minutos del final, justo cuando todo parecía adverso, Norali Armenta emparejó los cartones. ¡Una locura! La cerveza voló entre las gradas y la gente con playera a rayas se abrazaba. El estadio estalló en un grito de apoyo a las rayadas. Todo se definiría en penaltis.

Lo reprobable

Quizás alguien debió decirle a Rebeca Bernal que considerara cambiar su cobro en la tanda de penales. La capitana cobró al mismo lado tres penaltis en una semana y ante la misma portera. No era descabellado pensar que ese tercero podría adivinarlo la portera. Así sucedió. Más tarde vino el turno de Norali Armenta y el balón se fue por encima del arco. Fue paradójico que las heroínas hubiesen pasado a ser villanas.

Liliana Mercado, capitana auriazul, sentenció el juego con un penalti magistralmente cobrado, entonces vino lo reprobable. Algunas jugadoras felinas se fueron a burlar de un sector de un sector de la afición rayada, una actitud totalmente contraria a la competencia leal que ambos clubes dieron en la temporada. La capitana Mercado fue quien reconvino a sus compañeras y freno la burla innecesaria en un ambiente familiar. Un gesto gentil de Liliana.

Final Regia Femenil 2018
Al concluir los penales, algunas jugadoras felinas se fueron a burlar de la afición rival. (Foto: Especial)

Esperanza de éxito para las Rayadas

Tigres se quedó con el campeonato porque supo jugar mejor y fue mejor en la vuelta. El equipo de Batocletti no es culpable de los errores arbitrales o de los yerros albiazules en el manchón penal, pero es innegable que el arbitraje sí tuvo incidencia en el marcador desde el partido de ida y eso manchó la Final (aunque muchos quieran negarlo).

El éxito de esta vibrante final está en la respuesta del público. Está en el interés y la admiración que 22 jugadoras despertaron en una ciudad y en una nación. Tan esperanzador resulta que esta liga rompiera un récord de asistencia como el hecho de que las Rayadas puedan volver a una Final. El golpe fue duro, sin duda, pero demostraron que tienen calidad y de paso cautivaron a la afición por la entrega demostrada en la cancha.

PD: Futbol femenil y varonil no son lo mismo, menos aún cuando se mira la garra y la entrega de las damas en contraste con el aburguesamiento de los varones.

Mario Becerril | @becerril_m26

Apasionado por llevarte todos los detalles de los deportes que más te emocionan. Aficionado de la justicia en el deporte. Periodista deportivo por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.